Génesis 3

El capítulo tres del libro de Génesis marca un punto de inflexión decisivo en la narrativa bíblica, introduciendo el tema del pecado y su impacto en la relación entre la humanidad y Dios.
Este pasaje, conocido comúnmente como "La Caída", detalla la tentación de Eva por la serpiente, la desobediencia subsiguiente de Adán y Eva al mandamiento de Dios, y las consecuencias profundas de sus acciones.
1.La serpiente era el más astuto de todos los animales del campo que Yahveh Dios había hecho. Y dijo a la mujer: «¿Cómo es que Dios os ha dicho: No comáis de ninguno de los árboles del jardín?»
2.Respondió la mujer a la serpiente: «Podemos comer del fruto de los árboles del jardín.
3.Mas del fruto del árbol que está en medio del jardín, ha dicho Dios: No comáis de él, ni lo toquéis, so pena de muerte.»
4.Replicó la serpiente a la mujer: «De ninguna manera moriréis. 5.Es que Dios sabe muy bien que el día en que comiereis de él, se os abrirán los ojos y seréis como dioses, conocedores del bien y del mal.» domingo, 20 de septiembre de 2026 Y yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. (Mateo 28:20) 8.Oyeron luego el ruido de los pasos de Yahveh Dios que se paseaba por el jardín a la hora de la brisa, y el hombre y su mujer se ocultaron de la vista de Yahveh Dios por entre los árboles del jardín. 9.Yahveh Dios llamó al hombre y le dijo: «¿Dónde estás?» 10.Este contestó: «Te oí andar por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escondí.» 11.El replicó: «¿Quién te ha hecho ver que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol del que te prohibí comer?» 12.Dijo el hombre: «La mujer que me diste por compañera me dio del árbol y comí.» La decisión de Adán y Eva de comer del fruto lleva a la realización inmediata de su desnudez y a un sentimiento de vergüenza, simbolizando la pérdida de inocencia y la adquisición de un conocimiento que los separa de Dios. Su intento de ocultarse de Dios subraya la ruptura de la comunión directa y transparente que antes disfrutaban. Las consecuencias de su desobediencia son severas y abarcan varias dimensiones de la existencia humana y de la creación misma. Dios declara castigos específicos para la serpiente, Eva y Adán, que incluyen el dolor en el parto, la lucha en las relaciones humanas, el trabajo arduo para obtener sustento de la tierra y, finalmente, la muerte física. Estos castigos reflejan una alteración fundamental en el orden creado y en las relaciones dentro de este. 13.Dijo, pues, Yahveh Dios a la mujer: «¿Por qué lo has hecho?» Y contestó la mujer: «La serpiente me sedujo, y comí.» 14.Entonces Yahveh Dios dijo a la serpiente: «Por haber hecho esto, maldita seas entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Sobre tu vientre caminarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. 15.Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar.» 16.A la mujer le dijo: «Tantas haré tus fatigas cuantos sean tus embarazos: con dolor parirás los hijos. Hacia tu marido irá tu apetencia, y él te dominará. 17.Al hombre le dijo: «Por haber escuchado la voz de tu mujer y comido del árbol del que yo te había prohibido comer, maldito sea el suelo por tu causa: con fatiga sacarás de él el alimento todos los días de tu vida. Más allá de las consecuencias inmediatas, este capítulo introduce el concepto del pecado original, una doctrina fundamental en la teología cristiana que explica la tendencia inherente al pecado y la necesidad de salvación. La promesa velada de redención, sugerida en la enemistad puesta entre la descendencia de la mujer y la serpiente, anticipa la lucha continua entre el bien y el mal y la futura victoria mesiánica sobre el pecado y la muerte. 18.Espinas y abrojos te producirá, y comerás la hierba del campo. 19.Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas al suelo, pues de él fuiste tomado. Porque eres polvo y al polvo tornarás.» 20.El hombre llamó a su mujer «Eva», por ser ella la madre de todos los vivientes. 21.Yahveh Dios hizo para el hombre y su mujer túnicas de piel y los vistió. 22.Y dijo Yahveh Dios: «¡He aquí que el hombre ha venido a ser como uno de nosotros, en cuanto a conocer el bien y el mal! Ahora, pues, cuidado, no alargue su mano y tome también del árbol de la vida y comiendo de él viva para siempre.» 23.Y le echó Yahveh Dios del jardín de Edén, para que labrase el suelo de donde habiá sido tomado. 24.Y habiendo expulsado al hombre, puso delante del jardín de Edén querubines, y la llama de espada vibrante, para guardar el camino del árbol de la vida. Génesis 3 no solo explica el origen del sufrimiento y la mortalidad en el mundo, sino que también establece el escenario para la historia de la redención que se desarrolla a lo largo de la Biblia. A pesar de la gravedad de la caída, el capítulo deja entrever la misericordia divina y el plan de salvación, marcando el inicio de la larga historia de reconciliación entre Dios y la humanidad. Génesis 3 es fundamental para comprender muchos temas bíblicos, especialmente aquellos relacionados con el pecado, la tentación, las consecuencias del pecado, y la promesa de redención.
En el jardín del Edén, la serpiente persuade a Eva para que coma del fruto prohibido, argumentando que al hacerlo, ella y Adán serán como dioses, conociendo el bien y el mal.
Esta promesa de conocimiento y divinidad presenta la tentación no solo como una rebelión contra la autoridad divina, sino también como una búsqueda errónea de autonomía y entendimiento fuera de la relación con Dios.
6.Y como viese la mujer que el árbol era bueno para comer, apetecible a la vista y excelente para lograr sabiduría, tomó de su fruto y comió, y dio también a su marido, que igualmente comió.Versículo del Día
7.Entonces se les abrieron a entrambos los ojos, y se dieron cuenta de que estaban desnudos; y cosiendo hojas de higuera se hicieron unos ceñidores.
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