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Oraciones Carlos  

Oración por un sacerdote fallecido

Dolor, si lo vemos con entendimiento humano. Júbilo, si lo vemos desde sus ojos, pues dichoso es el que fallece a causa de su Nombre. Dichoso el que Cristo acoge en su Reino para disfrutar de su Gloria. Veamos aquí una bonita oración por un sacerdote fallecido. Un sacerdote que ha dado su vida por Cristo en la tierra, renunciando a muchos de los placeres terrenales y carnales, un claro ejemplo de entrega y de amor por nuestro Señor y su Palabra. Con esta oración podremos homenajear su labor y que Jesús lo acoja en su Reino.

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Oración por un sacerdote fallecido

Esta oración para por un sacerdote fallecido dice así:

Nuestro Señor Jesucristo, a Ti te pedimos que tu siervo N. sacerdote de tu Iglesia, aquel que en este mundo dejó sus cosas terrenales por tu Palabra menospreciando los placeres de la tierra, al que le encomendaste la vocación de este ministerio sagrado, pueda ahora participar en la gran asamblea de tu Reino.

Como estrecha es la puerta y angosto el camino que conduce a la vida en el reino de los cielos, a Ti te pedimos nuestro Señor, que tengas misericordia de N. y que abras la puerta de tu hijo que va a buscarte con el corazón cargado de amor por Ti.

Te suplicamos Señor, que te apiades de su alma para que felizmente pueda habitar en la Morada Divina. Tú que desde la Cruz prometiste el paraíso al buen ladrón, acoge a nuestro hermano N. en tu Reino.

Jesús mío, la vida en este mundo es corta y frágil; la muerte que contemplamos hoy nos lo recuerda. Pero Tú vives eternamente y tu amor es más fuerte que la muerte. Llenos pues de confianza, ponemos en tus manos a nuestro hermano N. que acaba de dejarnos. Perdónale sus faltas y acógele en tu Reino, para que viva feliz en tu presencia. 

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Sustituir N. por el nombre del sacerdote difunto.

Esta oración por un sacerdote fallecido es bastante completa, por un lado se recuerda en ella el sacrificio que tiene que realizar un presbítero en la tierra renunciando a placeres terrenales, realizando abstinencia y sacrificios, controlando de manera más estricta sus pecados. Renunciando a tener bienes privados, centrándose únicamente en evangelizar y difundir la Palabra de nuestro Señor. Recordemos que muchas veces, sobre todo cuando se ordenan jóvenes, a tener una familia como son los hijos y la esposa.

Muchos sacerdotes son criticados por ciertas palabras cuando hablan de austeridad radical y benevolencia en sus misas, porque nuestra parte pecaminosa a veces se resiste a la Verdad, no obstante ellos a parte de indicarnos el camino con sus palabras, también lo hacen con sus vidas, ya que son el vivo ejemplo de lo que predican.

En esta oración también se hacen varias referencias bíblicas, la primera es la de la estrecha puerta del Reino de los cielos. Cabe mencionar aquí que cuantas más cargas de esta vida lleva una persona encima más difícil es entrar por la puerta estrecha, como el camello por el ojo de la aguja en cual tiene que agacharse para entrar con la mercancía. Los sacerdotes nos enseñan que con una vida de oración enfocada a Dios basta para entrar por esa puerta, menospreciando el resto de placeres que nos son dados pero que a la vez nos son quitados al abandonar este mundo.

También se hace referencia a la crucifixión de Cristo, ya cerca de su muerte. Cuando a cada lado un maleante le dedica unas palabras, uno de ellos se burla de Él y lo reta, mientras el otro, pese a haber llevado una vida de pecado, reprende al primero y le dedica a Cristo unas palabras de disculpa, concediéndole nuestro Señor el permiso para ir al Reino, sin haber importado el resto de sus fechorías de su vida criminal. Porque Dios es benevolente y nos lo dice en la parábola de los jornaleros contratados, la cual nos enseña que da igual cuando se incorpore uno al camino, pronto o tarde, la recompensa es la misma porque el Señor es misericordioso y bueno. También es justo, pero su Justicia depende de Él, con los que no se han comprometido con el Camino.

Finalmente, para concluir esta oración por un sacerdote fallecido se reza un Gloria.

En honor al P. Luke Adeleke, de 38 años. Asesinado el 24 de diciembre del 2021 en Nigeria al regresar de oficiar la misa del Gallo en Nochebuena. Requiescat in pace.

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