506 - VERDAD Y HONESTIDAD

 

Muchos revolucionarios y profetas han querido cambiar este mundo, han querido encaminarlo hacia la verdad, su verdad, honestamente convencidos de ello, con testimonios inefables de unos y gran poder de convicción en otros.

Hasta nuestros tiempos, la auténtica verdad solo se ha visto refrendada en la unidad de vida, de obra y de palabra de Jesús.

Y… ¿Lenin, Gandhi, Mahoma, Buda…?

Jesús nos transmite con todo su ser la verdad completa tal y como él la vive con plenitud desde siempre. Se revistió de un cuerpo humano igual al nuestro en todo, sufrió y se dejó morir por nosotros y resucitando se quedó para siempre entre nosotros. En resumen, nos transmitió la verdad completa, no a medias, involucrando todo su ser.

No lo hizo como otros muchos grandes hombres, con verdades a veces parciales, guardando la ropa por si el resultado no era el esperado, o simplemente, simplificando la verdad de esa vida a métodos, normas, filosofías, leyes temporales con aurea de divinidad... Esto, en absoluto da respuesta al ansia humana de eternidad y plenitud.

Jesús lo hace con la verdad de su vida, sabiendo de donde viene, a donde va, hacia donde vamos nosotros, a donde habríamos llegado si no se hubiera encarnado… ¿Seriamos en estos tiempos como los orcos de Tolkien en el mundo de la Tierra Media?: máquinas brutales como las que fabrica el materialismo ciego, máquinas compuestas de piezas idénticas, fabricando mas piezas idénticas para montar más máquinas idénticas…

El mundo sería todo ‘máquinas de destrucción’.

Con la Revelación de Dios el mundo vuelve poco a poco a la sencillez de la verdad y siendo honestos, debemos reconocer que ‘ese es el camino’.