438 - SOLO EL QUERER BASTA PARA POSEER AL AMADO

 

 

 

 

¿Por qué deseamos saber, sentir, entender, cuando solo basta con amar?

 

La Inmensidad no cabe en nuestro corto entendimiento, no podemos limitarla ni mucho menos reducirla a nuestros deseos; es inabarcable. Porque todo es limitado menos el amor, solo con querer basta. Lo demás forma parte del querer cuando surge del bien obrar y es nuestra respuesta a tanto amor desparramado.

 

Son nuestras acciones cotidianas impregnadas del cariño con que Dios nos trata y que trasladamos a los demás con espontaneidad y generosidad, dedicándoles nuestro tiempo, sin absurdas ni mezquinas elucubraciones, sabiendo que Él está en todo momento a nuestro lado, supliendo nuestras torpezas.

 

Ese es el fundamento de nuestro vivir, no hace falta más… Lo nuestro es una fe titubeante que nos abre las puertas del amor. Lo suyo es amor inmenso.

 

Pero ¿cómo podemos enamorarnos de Dios a quien no vemos, no sentimos, no entendemos?

 

La figura humana de Jesús nos adentra en los misterios del Padre Dios. Pero lo más fantástico es que conociéndonos perfectamente a cada uno, aun así nos quiere con locura y disfruta con nosotros.

 

Con Él todo tengo

Sin Él no tengo nada

Aunque poseyera el mundo visible

Enteramente en mis manos

Me faltaría lo que hace que todo sea lo que es

¡Pobre de mí!

Poseerlo todo sin tenerle a Él

Viviendo en un mundo dorado que no calma la sed

Con Él nada más necesito

Y qué mayor riqueza que no necesitar nada

Porque todo lo poseo en mi Dios