424 - AMAR A LOS DEMÁS COMO A NOSOTROS MISMOS

 

 

 

 

“Amar a los demás como a nosotros mismos” nos enseña Jesús. Pero si nos odiamos a nosotros mismos o por el contrario nos creemos el ‘number one’, ¿cómo vamos a amar a los demás?

 

Comencemos por amarnos a nosotros, por aumentar nuestra autoestima o por bajar del pedestal, mirarnos dentro y mejorar lo que vemos… Si logramos ponernos en forma ya podremos dar a los demás de lo que tenemos. No será gran cosa, pero el amor se manifiesta en esas pequeñas menudencias cotidianas, intimas, con poco valor aparente pero con el fulgor de un pequeño diamante.

 

Si no lo conseguimos y nuestra autoestima sigue por los suelos o, por el contrario, no somos capaces de bajarnos de nuestro ‘ego’, aun cabe otra opción: cambiemos nuestro entorno para que él nos cambie a nosotros, para que el auténtico ‘tu’ sea nuestro ‘yo’.

 

¿Cómo se hace?... imaginación, imaginación y empeño, imaginación, empeño, constancia y… un empujoncito de Jesús, que… está en ello. Nos podría ayudar el cariño que sentimos por los nuestros, esposa, esposo, hijos, familiares y amigos íntimos…, y pensar en la promesa de Jesús de ‘una única familia de hijos de Dios’ en la que el amor más intenso abarca a todos, porque nuestro corazón se expandirá hasta el infinito.