408 - EMPATÍA

 

 

 

Cualidad de ponerse uno en el lugar de otro, en su situación. Sirve para analizar con más objetividad hechos y reacciones de otra persona.

 

Si eres impulsivo, rebotante -te rebotas con facilidad-, rígido en asuntos que no lo son, intransigente en exceso; si juzgas a la ligera o te obcecas, se hace muy difícil comprender a otros, y se cometen injusticias de las que uno se arrepiente porque suelen ser difícilmente reparables.

 

Es un sentimiento que facilita participar afectivamente en la realidad de otra persona, ponerse en su lugar, que puede no ser el nuestro, ver la vida desde su posición, que puede no ser la nuestra, observarla con sus colores preferidos, que pueden no ser los nuestros.

 

Llegaríamos con más facilidad a descubrir su mundo, diferente al nuestro y sorprendernos, las más de las veces, enriqueciéndonos de contenidos que hasta ese momento no tenían cabida en nosotros.

 

El abanico de posibilidades que nos brinda esta cualidad es infinito. Penetramos con más fruición en mundos interiores de otras personas y ello nos ayuda enormemente a ser objetivos, positivos en las apreciaciones, a no dejarnos llevar por las primeras impresiones ni juzgar con criterios equivocados y, sobretodo, a poder comprender las razones que motivan a otros para actuar de la manera que actúan.

 

De esta forma evitaríamos críticas innecesarias o injustas, estaríamos en mejores condiciones para no opinar sin tener suficiente información o, cuando no comprendemos asuntos donde intuimos motivaciones que por corresponder a la intimidad de otras personas, no estamos legitimados a conocer.

 

Podríamos llegar a sentir las emociones de otro, incluso a identificarnos con ellas haciéndolas propias, acercándonos a su dolor y sufrimiento, compartiendo sus alegrías… Aquí se juntan la razón y el sentimiento en un acto cargado de humanismo y poderosamente espiritual. 

 

No cabe duda, ‘empatizar’ es avanzar hacia la paz y para ello se hace preciso purificar nuestra inteligencia de suspicacias y vanidades, de orgullo, hipocresía y suficiencia, de tópicos acomplejados, de timideces y falsas cautelas.