406 - MIS CIRCUNSTANCIAS

 

 

 

Apenas puedo cambiar mis circunstancias pero, estoy convencido,  sí puedo cambiar mi forma de estar en ellas.

 

Me explico: Mis circunstancias son mías, compañeras de viaje aunque algunas no me gusten y vengan a contrapelo, a otras no las comprenda, pero… puedo intuir en mi ignorancia que todas ellas son necesarias, las mejores que Dios puede brindarnos a mí y a los que me rodean, y estoy seguros de que algún día se nos descubrirán abiertamente y… las recibiré con una sonrisa.

 

Ese día comprenderé los designios de esta Inteligencia Superior que anima mi libertad de vivir, sin dejarme en ningún momento solo y dependiente de mis limitadas capacidades, que no me dan respuestas a casi nada.

 

Por eso, lucho para corregir mi forma de estar en las circunstancias propias, comenzando por la aceptación de las que me ha tocado vivir. Si estoy a disgusto, nunca podré adaptarme a ellas ni mucho menos intentar transformarlas... ¡para qué!, me conformaría con que no molesten... Pero si las asumo y procuro sumergirme en ellas, quizás descubra un mundo distinto al mío propio y… ¡quién sabe!, quizás pueda mejorar mi comprensión de la vida y mi propia y libre aportación a esta vida, que es la mía y la de muchos otros.

 

Todo es un misterio, pero las luces del Espíritu son perceptibles y pueden impulsar nuestra búsqueda en medio de la oscuridad, de la ciega oscuridad en que nos movemos.