403 - DERECHOS DE AUTOR

 

 

 

El Autor de todo cuanto existe tiene unos derechos reconocibles y reconocidos por casi todos, como es el derecho de haber creado el mundo imprimiendo su propio estilo y dejando en él su impronta personal. No en vano, difiere ostensiblemente del que, pisoteando estos derechos, ha intentado crear otro mundo paralelo, sin medios ni poder para ello y, por lo tanto, manipulando la obra de arte concebida por el Artista.

 

El Autor de todo cuanto existe ha intervenido personalmente para poner remedio a esta manipulación, a fin de restaurar su obra al estado original, más aún, mejorando ese original como muestra de amor hacia nuestra espontánea correspondencia en la restauración de tanta belleza mancillada.

 

Esta restauración se prolonga en el tiempo, pues no es una opción impuesta, es una libre elección que con esfuerzo vamos madurando, vamos haciendo más eficaz, mejorando nuestro arte, insignificante frente al del gran Maestro que, de alguna forma, se enternece en ello.

 

El Autor tiene todos los derechos sobre su obra, incluso para destruirla si quiere -en demasiadas ocasiones nos habríamos autodestruido de no haberlo evitado Él mismo-; está en su derecho de ocultarla a unos y mostrarla parcialmente o en su totalidad a otros, de mostrarse a sí mismo como autor o pasar desapercibido… derechos no concedidos por nadie, pues de Él parte todo.