390- BÚSQUEDA

 

 

 

 

… Entonces aprendí a ver por los ojos de los niños, en ellos descubrí el espíritu que siempre mira hacia delante con esperanza. En su mirada estaba la verdad. Muchos se refugiaban en mi regazo como si fuera su única tabla de salvación, en realidad ellos luchaban por vivir, yo solo era su estímulo, a veces su cómplice…  Pero otros muchos morían en mis brazos..., yo..., deseaba fervientemente irme con ellos, morir a esta vida y viajar a su paraíso. Pero el Ser no me lo permitía, y lloraba, rogaba, se lo pedía con gritos desgarradores, pero... mi destino era seguir caminando con mi mochila y mi tablet a cuestas. Ese misterioso y por otra parte entrañable Ser que no permitió mi aislamiento, ahora no me abandonaba en mi desesperación ¿Qué quería de mí?

 

(fragmento)