386- CADA PERSONA SOMOS UN MUNDO

 

 

 

 

Cada persona somos un mundo (querido o al menos consentido por Dios) de aciertos, desaciertos, éxitos, fracasos, tendencias, circunstancias, debilidades, honestidad, bondad, maldad… Las causas de nuestro comportamiento están en un cúmulo de factores que conforman nuestra naturaleza, la de cada uno, y desconociendo esas causas no podemos hablar de comportamientos bondadosos, antinaturales o aberrantes.

 

La verdad es una, y con este bagaje cada uno la vamos descubriendo en nuestro caminar. Ahí está nuestra lucha, en evitar deslizarnos por veredas que nos corrompen y esclavizan, en no escudarnos en la comodidad del ‘soy así’ para ‘dejarse llevar’ por modas o tendencias hedonistas que pueden llegar a ser perversas.

 

“La corrupción de lo mejor es la peor corrupción”, decían los antiguos. Si lo mejor es el amor y siendo la sexualidad uno de sus más entrañables exponentes, la corrupción de la sexualidad con su poder de ofuscación de mente y corazón, puede ser una de las peores corrupciones.

 

Ineludible: educar nuestras tendencias para crecer en libertad.

 

Yo no me libro de este estado de cosas. Estoy enfrascado en una novela y he dedicado poco tiempo –aunque no me faltan ideas- a mis lectores de ‘Catolicodeapie’ pido perdón y prometo que me enmendaré.