384- NADIE ES DUEÑO DE NADIE

 

 

 

Nadie es dueño de nadie, somos vida hecha por Dios, solo Él podría denominarse nuestro dueño. Pero Jesús dio un paso adelante haciendonos hijos suyos en una relacion de amor... Y los enamorados se pertenecen, no se poseen. No existe entre ellos ninguna ley mas que la del amor, ni mucho menos el dominio de uno sobre otro.

 

Dios ama a toda criatura, y busca ser correspondido para hacerse uno con la persona amada. Jesus amó a Judas hasta el final, quería tocar su corazón… quería ser correspondido...

 

No importa el tiempo, no importa la espera, solo la intensidad de los afectos que conducen al amor…, y aunque no medien palabras, ni emociones, aunque los sentidos estén apagados y los sentimientos no afloren, aunque del cielo pendan negros nubarrones que oscurecen la mente, aunque uno se desplome víctima de la desidia humana y habite el caos en nuestras entrañas, aun así, siempre es momento de abrirse al amor de Padre.

 

El instante se hace eternidad, basta la presencia del ser amado en el centro de nuestro corazon, lo demás se disipa como las tinieblas en el amanecer.

 

Nadie es dueño de nadie, ni las cosas nos deben dominar, ni las circunstancias perder la esperanza, ni las injusticias la fe. No somos un puñado de arena que el viento menea de un lugar a otro, pues unidos en una única voluntad, la del Espiritu de Dios, nos hacemos como roca dura y compacta que permanece.