369- EL TIEMPO NO ES MÍO

 

 

 

El tiempo no es mío,

y cuando me lo intento reservar,

lo pierdo aun más.

 

A veces quiero acapararlo para mí solo,

sin percatarme que no tengo la exclusiva,

que el tiempo es compartido…

 

Porque…  nuestra vida ha brotado del amor,

y la vivimos para el amor,

dando de lo que recibimos,

 

compartiendo…

 

No estamos para desperdiciarlo en compensaciones,

placeres egoístas que se esfuman…  

y consumen el poco y preciado tiempo que tenemos

 

para sumergirnos en lo que nunca acaba

y siempre dura, y...

crece, madura, se extiende hasta abarcar a todos sin distinción.

 

Si solo busco recibir y no doy,

se me acabará el tiempo sin saber qué es el amor,

pues solo conozco el propio y…,

eso no es amor.

 

Lo mío no vale para nada si no existe para mí lo tuyo,

de igual manera que un eslabón suelto no vale para nada sin otro

y otro, formando una cadena.

 

Todo en la naturaleza está interrelacionado,

todo crece y crece en la donación de unos a otros,

que hace feliz al enamorado porque todo él se ha dado y se da al amor,

 

sin reservar nada para sí,

sin pretender compensaciones,

aunque reciba, y mucho,

porque así es el amor.