367- MI JORNADA RUEDA CON FRUICIÓN

 

 

 

Para un discípulo de Jesús, la Santa Misa es el momento cumbre del día, todo gira en torno al instante en que Dios nos visita de nuevo, se nos entrega hasta la muerte, de nuevo.

 

Desde que he llegado a este convencimiento, mi jornada rueda con fruición, pues el día es limitado y si se ordenan las cosas importantes, las demás entran ocupando los intersticios que dejan las primeras. De otro modo cunde el desorden, y nos podemos encontrar con un asunto 'esencial' que no tiene cabida en nuestro día..., porque lo hemos llenado de menudencias que tapan lo que realmente importa.

 

A todo se llega, pero con orden. Si en una caja llena de objetos pequeños queremos meter los grandes, no cabrán; pero si sacamos todo y colocamos primero los grandes, lo demás también entrará en la caja.

 

Esta simple experiencia ha simplificado mi vida y ha puesto las cosas en su sitio, por eso quiero compartirla con mis hermanos en la fe:

 

Todo gira alrededor de un centro, y en el día a día ese centro es la Santa Misa. Allí abrimos nuestro corazón a Dios, que vuelve de nuevo a nuestro lado, que lo hace constantemente si le dejamos entrar en lo más íntimo de nuestro ser, si compartimos con Él la jornada… En su compañía ¡qué fácil todo lo demás!