359- DIGNIDAD

 

 

Sentir compasión, sufrir con el sufrimiento de los demás, es de personas sensibles, con corazón de carne. La falta de este sentimiento es del todo inhumana, es tener el corazón cubierto con la coraza de la indiferencia, una máscara que colocamos en la mente y justifica nuestro desnaturalizado egoísmo.

 

Máscara de indignidad porque nos mantiene errantes hijos de la frivolidad y la caprichosa fortuna..., olvidando que Dios nos ha engendrado como hijos suyos.

 

Nos estamos acostumbrando a violentar nuestros ser cuando vemos sufrir...: ‘no me afecta porque... o me queda muy lejano, o... doy un rodeo mirando a otro sitio cuando ocurre a mi lado’.

 

Rechina la dignidad de muchos cuando no sienten al menos un mínimo de comprensión, cuando rozan con la indignidad de otros por intolerantes hacia el desfavorecido, intransigentes por falta de humanismo y exceso de suficiencia, incapaces de dar con sus manos, sonreír y amar con el corazón.