347- VIDA TRAS LA MUERTE

 

 

Steve Jobs, un genio de nuestros tiempos, lúcido pensador e innovador, decía estar impactado por una frase: “si vives cada día como si fuera el último, es muy probable que algún día hagas lo correcto”. Mirando al espejo se preguntaba todos los días “si hoy fuera el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer hoy?”, y ante sus respuestas negativas, reflexionaba: “sé que necesito cambiar algo”.

 

La vida le pedía mas, le pedía cambiar esa intención, le pedía hacer lo correcto ese día, aquello que le acercaba a una Vida que no conocía, que le llevaba a exclamar “la muerte, es muy probable que sea la mejor invención de la vida”, porque intuía que la Vida estaba detrás de la vida, es decir, tras el misterio de la muerte.

 

Esa era la respuesta definitiva que buscaba, pues su talento innovador le llevaba a lo mejor, lo más perfecto. Logró enormes éxitos que jamás la humanidad conseguirá agradecerle, pero para él no era suficiente, buscaba el mejor invento y descubrió que lo hallaría tras la muerte.

 

Debía hacer lo correcto en esta vida, y sintió que era lo que le apasionaba, lo que amaba... “yo amaba lo que hacía” e insistía que tenemos que buscar hasta encontrar lo que amamos, hasta amar lo que hacemos.

 

Aquí está lo que verdaderamente nos importa a los humanos, amar lo que hacemos, porque ello trasciende a los demás, aunque sea poca cosa y nunca lleguemos a tener el éxito de Steve en esta vida, en la Vida sí lo tendremos. Ese amor a los demás a través de nuestras obras por pequeñas y cotidianas que sean, nos llevará a descubrir lo que Steve descubrió, el mejor invento, la Vida tras la muerte.