343- REBAÑOS CIEGOS

 

 

Pertenezco a un buen rebaño porque hemos elegido un ‘buen pastor’. Él sabe mejor que yo por donde llevarnos, y mejor que todos los que vamos tras él, porque de no ser así no le seguiríamos.

 

Nadie de los que estamos aquí deseamos que nos guíe un ‘mal pastor’, para eso nos valemos solos, no queremos caminar bajo los dictados de nadie. No queremos que nos guíe nadie que no sea el ‘buen pastor’, porque de ‘malos pastores’ esta el mundo lleno.

 

Todos deseamos el bien y reconocemos en ello al Creador de todo cuanto existe, al ‘buen pastor’ que nos enseña el camino de la verdad en sus revelaciones y en su continuo actuar en nuestras vidas. Muchos intentan dominarnos, dirigirnos e imponernos su visión de la vida, pero con intenciones nada claras que suelen terminar en la simple obvención de beneficio económico.

 

Para ello utilizan la política, el consumismo, las ofertas de felicidad, los viajes fantásticos, la alta rentabilidad asegurada... Profesionales de la charlatanería y de la diversión desmedida nos impiden reflexionar, pues no les interesa a los ‘malos pastores’, solo quieren rebaños ciegos, sin cerebro ni corazón, que se crean todas sus mentiras... Pan y circo.

 

Cuando nuestra mente se eleva hacia la justicia y el bien espiritual, descubrimos a esos habladores que nos manipulan, nos ocultan la verdad y la relativizan a sus intereses mezquinos y egoístas. Nos llevan por veredas engañosas hacia lugares que solo existen en su imaginación. Porque la realidad presente y futura está en la verdad y solo el ‘buen pastor’ nos pastorea por esos campos.