342- VISIÓN REAL DE NUESTRO MUNDO

 

 

Materia visible a los ojos de la carne, espíritu inmortal visible a los ojos del alma y de la inteligencia, dos formas de ver nuestra realidad. Dos formas que se funden en la búsqueda intuitiva a través de una naturaleza que nos habla con gran fuerza expresiva.

 

En la cultura clásica, la búsqueda fructifica en una elevada perfección natural: pensamiento, cultura de la vida, arte, ciencia..., pero con la frontera de la muerte tras la que se intuía el ‘más allá’. Aristóteles clamaba al final de sus días “causa de las causas ten compasión de mi”... A los dioses mitológicos se les construían templos y al Dios desconocido se le reservaba un lugar...

 

Culminó su andadura encontrando la perfección espiritual en el Dios que les era desconocido y se nos ha revelado, pidiendo permiso a los humanos para hacerse uno de nosotros y abrirnos el camino del ‘mas allá’.

 

Y habitó entre nosotros y se instaló en nuestros corazones para siempre. Una luz interior impulsa a reconocer lo que los sentidos externos atestiguan como dato objetivo: La vida terrenal de Jesús, con su ejemplo en obras y palabras, su resurrección, su vida post-pascual, su vida actual en nosotros, en cada uno, participando en nuestras inquietudes y vivencias, en nuestras comunidades y en nuestro mundo.