325- EL PROTOCOLO

 

 

Jesús curó a un ciego de nacimiento... un sábado... ¡qué lástima!, con lo maravillosa que había sido la curación. Toda una vida sin ver el mundo, y de pronto... la fe en Jesús hizo el milagro..., pero era sábado, ¡caray con el sábado!... No, es el protocolo, lo siento. Curar en sábado es delito, Jesús debe morir...

 

El carro sigue avanzando por delante de los bueyes.

 

Un coleccionista de arte se entusiasma ante un cuadro que representa una mimosa en flor. ¡Magnífico! ¿Como lo ha pintado usted?, le pregunta al artista. Con la yema del dedo, contesta. ¡¡Horror!! ¡Que cuadro más desastroso! ¡Solo se puede pintar así con la punta de un pincel!... otra vez el protocolo.

 

En el avión, una persona rezaba a Dios en su asiento con las palmas de las manos hacia arriba y los ojos cerrados. Otra persona intentaba rezar en el pasillo de rodillas con una brújula en mano para orientarse a la Meca. Otra vez el protocolo, ¿que es mas importante rezar o mirar a la Meca?..., el primero ha rezado, el segundo solo lo ha intentado. *

 

Las leyes humanas matan a quien las promulga cuando intenta poner puertas al campo. También matan a los ignorantes que caminan por el campo pasando por las puertas.

 

No deja de ser un crimen matar a un ser humano vivo aunque, por ser pequeño, la ley lo permita. Leyes que matan hay muchas, y ante ellas, no es de conciencia seguir el protocolo.

 

 

* Los casos mencionados se los he oído al ilustre profesor José Luis Villacorta