324- YO NO TE OLVIDARÉ

 

 

¿Es que puede una madre olvidarse de su criatura,
no conmoverse por el hijo de sus entrañas?
Pues, aunque ella se olvide, yo no te olvidaré.

 

(Isaías 49,15)

 

Aunque toda la Biblia fuera solamente estas tres líneas, nuestro conocimiento de Dios habría dado un paso de gigante. Quien comprende esta frase comprende a Dios. Quien bucea en ella, se va enriqueciendo de sus dones...

 

¿Puede ocurrir que una madre se olvide de sus hijos? Aunque parezca imposible, puede ocurrir y ocurre. ¿Puede ocurrir que Dios se desentienda de sus criaturas? No. Desde el mismo momento de la caída de Adán y Eva, Dios nos prometió un Redentor: ... pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; él te herirá en la cabeza, y tú lo herirás en el talón.” (Génesis 3, 15).

 

Nada ni nadie puede hacernos desesperar, por muy difíciles situaciones que hayamos de sufrir, siempre llegará la luz, el encuentro con el Padre, la reconciliación. Aunque el ser humano se obceque en su propia autodestrucción, Dios no lo permitirá, cumplirá su palabra de formar un gran pueblo ‘el Pueblo de Dios’, con los que deseen vivir eternamente en un Nuevo Mundo terrenal y espiritual.

 

Él es y será fiel aunque nosotros le fallemos y no queramos seguir sus pasos. Él siempre nos ha querido, aunque no sea correspondido. Su amor es eterno con independencia de nosotros.