306- LOS DÉBILES

 

 

Se ha generalizado este término indicando a aquellas personas incapaces de afrontar las exigencias de nuestra sociedad actual. Se les exige unos parámetros que en muchas ocasiones no pueden cumplir, parámetros adoptados por nuestra ‘competitiva sociedad de consumo’, sin los cuales esta sociedad no subsistiría. Lo afirman, pero muchos no lo compartimos.

 

Porque un gran avance social como es la creación de un mercado que abastezca de bienes necesarios, se ha transformado en un mercado que ofrece todo tipo de bienes y servicios, creando necesidades de una forma agresiva y conformando así un tipo de vida materialista y manipulador, una vida que ahoga y esclaviza.

 

Si nadie compra nada, si nadie invierte, si nadie produce, si nadie guarda sus dineros en los bancos..., retrocederíamos varios siglos, pronostican los líderes de la eficacia. Sin embargo, no todos pueden seguir su ritmo y, paradoja, una sociedad evolucionada como la nuestra no es capaz de proteger a ‘los débiles’, los que se caen de ese tren; solo les llegaría su protección si previamente han invertido suficiente para tener derecho a recuperar mas tarde las migajas de esta inversión.

 

Es inhumano ese proceder de la gente poderosa de nuestro mundo, porque hay personas desfavorecidas y siempre habrá. Esta sociedad del éxito genera cada vez mas ‘fracasados’, gentes que no interesan, que... sobran, son parásitos, a lo sumo se les ofrece... una muerte digna si no quieren convertirse en tirados, hombres y mujeres sin techo.

 

Es inhumano el sufrimiento de los ‘débiles’ generado por el triunfo de los ‘fuertes’ ¿En que basan su fortaleza? En alzarse sobre cadáveres que van dejando por el camino. El león se alimenta de cebras, el lobo de ovejas...

 

De seguir así, medio mundo vivirá a expensas de los ‘detritus’ de otro medio.

 

La injusticia de muchos no es la última palabra de esta vida, no puede quedar impune. No quedará impune.

 

Porque llegará un tiempo en el que “Habitará el lobo con el cordero, la pantera se tumbará con el cabrito, el novillo y el león pacerán juntos: un muchacho pequeño los pastorea. La vaca pastará con el oso, sus crías se tumbarán juntas; el león comerá paja con el buey. El niño jugará en la hura del áspid, la criatura meterá la mano en el escondrijo de la serpiente.” (Isaias 11, 4)

 

Está en nuestras manos lograr que esta ‘utopía’ deje de serlo y pase a ser una ‘realidad’ en este mundo, porque el venidero será así, en justicia y en verdad, para gozo de muchos.