191 - UN DESPRECIO AL AMOR CREADOR
 

Seguimos al pie de la letra el manual de mantenimiento de nuestro coche, el código de circulación, las normas legales..., y nos parece una restricción a nuestra libertad la Ley Natural, resumida en los 10 mandamientos -3 primeros de Ley Divina y el resto de Ley Natural- .

 

Nuestra opción de ‘pasar’ de la Ley impresa en la naturaleza es un desprecio al Creador, por cuanto nada funciona bien sin un estudio previo del ‘manual de funcionamiento’ y, puesto que somos bastante torpes para ello, el Fabricante nos adelanta un resumen de ese ‘manual’ para que lo desarrollemos con la ayuda permanente del Espíritu divino.

 

La vida es suficientemente compleja como para no beber de sus elixires sin antes saber las consecuencias. Es mas compleja que cualquier maquina de facturación humana, mas que cualquier código de conducta humano, y es lo único que usamos sin un cursillo previo, sin investigar para qué sirve ni por qué funciona, sin admitir normas, sin interesarnos por su Autor e intentar comprender sus intenciones, mas aun cuando Él mismo nos las transmite por canales asequibles a nuestra inteligencia.

 

Pero Dios se ha topado con una voluntad poco propicia al esfuerzo, más bien tendente a la fácil horizontalidad física y mentalmente despreocupada:

 

‘No sé por qué ni para qué estoy aquí, por tanto, me acomodo, me divierto y tampoco pienso en el devenir, ya llegará si es que viene, y en ese caso me enteraré de qué va y si me interesa’.

 

No puede caber en este planteamiento mayor prepotencia y ceguera, mayor imbecilidad -con perdón-. El mundo seguirá su camino y llegará a su destino, conmigo o sin mí, contigo o sin ti. No le importa a Dios nuestra ineptitud para caminar, Él puede hacer caminar a un paralítico. Pero sería una gran alegría de Padre ver a sus hijos utilizar la inteligencia que han recibido, poner toda la voluntad y con un gran corazón hacerse dignos merecedores de ser hijos suyos.

 

Si llegamos a analizar el ‘manual de funcionamiento’ y a comprender en esencia el ‘por qué’ de este mundo, con fe en los designios de Dios en aquello que ni vemos ni entendemos, quizás Él nos conceda vislumbrar la existencia de otro manual, el ‘manual de mantenimiento’. Sería un salto de calidad importante y definitivo, porque a este manual se le denomina el ‘manual del amor’; está resumido en el ‘Sermón de la montaña’ (Mat. 5 a 7).

 

El “manual del amor” requiere el concurso de todo nuestro ser, nuestras potencias al completo y sobre todo nuestra capacidad de amar, de entregarse sin condiciones a los demás, porque, como decía la Madre Teresa "... la fe en acción es amor, el amor en acción es servicio"

 

Es necesario cuidar el amor como el mismo Jesús nos enseña. A veces duele, es inevitable, es necesario, y... duele ver sufrir al amor. ¿Que puedo hacer? Curar sus heridas, suavizar la pena, velar sin descanso... hay que extirpar el mal... solo el enamorado sabe que el sufrimiento purifica el alma y la acerca mas a Dios que sufrió todo por nosotros, pues su amor es infinito.

 

Él nos enseña que el amor se forja en el sufrimiento, en la fragua, al rojo vivo, descarnado, golpeado con fuerza, moldeado y templado en agua. Su endeblez se transforma en fortaleza robusta e inquebrantable. Así, el enamorado es capaz de dar la vida defendiendo el amor una y otra vez, porque sabe que  el amor no tiene limites, es la meta final de todo luchador: un amor eterno, sin fin, inmenso, que crece y crece hasta abarcarlo todo.

 

No despreciemos esta maravilla, está escrita..., en tablas, en papiros, en pergaminos, en papel, en soporte digital, en la naturaleza creada y en nuestros corazones también creados a imagen del corazón del Gran Sabio.