175 - BUENOS DÍAS, JESÚS
 

Hoy nos envías un nuevo día, trae noticias frescas que hablan de ti. Sale el sol por donde siempre le haces salir, esa es una noticia maravillosa a la que nunca nos acostumbraremos.

 

La ciudad se despierta, se despereza, pasan a mi lado personas madrugadoras, las miro, cada una refleja en su cara todo el misterio humano. Somos almas únicas destinadas a tu gloria. Recorremos nuestro propio camino, tú nos lo sugieres y lo adaptan a nuestro libre criterio.

 

Vamos pensativos, tenemos un día por delante, mas o menos conscientes de que es un día para ti, en el que esperas mucho de cada uno de nosotros, esperas que seamos reflejo tuyo, que irradiemos tu paz, tu alegría, confianza en tu providencia...

 

Es un día para estar fuera de nuestro yo, con los demás, con sus problemas, para ser consuelo de sus penas, un día en el que seremos para algunos su confidente, su paño donde limpian el sudor, su asidero en las dificultades. Un día para cuidar de mis hermanos, tus hermanos, para que en mí te vean a ti, y reciban tu calor, tu comprensión, tu amor.

 

Sé que recibo mucho mas de todos ellos, y de ti, pero aunque no recibiera nada, quisiera seguir dándome siempre, porque tú lo quieres… y te complace. Este es el mundo que has creado, y no otro, soy consciente de ello y no me cabe la menor duda pues el mal es ausencia de bien y se ahoga cuando el bien abunda.

 

Pero, pasan las horas, el sol busca el cenit, la realidad se agita, el competitivo mundo moderno nos succiona y deja poco margen para… una sonrisa, para contemplar una hermosa flor, para tener una conversación sosegada…, parece que lo único que importa a los humanos es el dios dinero, el dios placer, el dios poder..., y todo lo que pulula a su alrededor.

 

Yo, en medio de este desnortado frenesí, quiero poner el máximo empeño para que mi día sea una sonrisa, un trabajo constante y eficiente, un día en el que toda mi actividad sea oración sosegada contigo y con mis hermanos, dándome sin pedir nada a cambio, sin buscarme a mi mismo, mas bien, buscándote a ti en cada rincón de mi jornada.