“Muchos son los llamados y pocos los escogidos”, cuando el velo terrenal se caiga, muchos no se considerarán a sí mismos dignos de participar en la gloria de quien no han conocido en esta vida. Será su eterno remordimiento…

145 - ¿SOMOS INGENUOS?
 

He oído decir que ‘ingenuo’ proviene del latín y designa a la ‘persona libre que nunca ha sido esclava’. Gracias a Dios hay muchos ingenuos, yo también me considero un ‘ingenuo’ porque el mundo moderno, nuestro mundo, está esclavizado, y somos muchos, muchísimos los que no queremos ir por ese camino, aunque pretendan atarnos y llevarnos a la fuerza.

 

Ha olvidado el mal, el pecado como ofensa a Dios, ignorando a Satán, ser perverso que pasando de incógnito se encuentra en su salsa...; este mundo materialista y sin espíritu, llama ‘ingenuos’ a los que no seguimos sus pasos, gente ‘rara’ que no sufrimos la locura del bienestar a cualquier precio, del placer por el placer, del éxito que emborracha, y... en definitiva de la avaricia del dios dinero que todo lo puede. ‘No sabemos vivir, somos unos pobres desgraciados e ignorantes’, dicen.

 

Les damos lastima porque no nos ‘atamos’ como ellos a perversiones que idolatran y les esclavizan. La mayoría lo hace por ignorancia, ya que no saben vivir sin estar permanentemente ocupados en matar una vida que es única, y la obsesión por alargarla les lleva a no pensar ‘jamas’ en su final, ‘no existe’.

 

Quieran o no reconocerlo, están ciegos y obcecados. Están esclavizados a todo lo que creen poseer y disfrutar. No nos sirven sus argumentos, no queremos estar atados por sus leyes injustas, queremos seguir siendo libres como hasta ahora.

 

Nuestra ‘ingenuidad’ nos lleva a explorar otros mundos para mejorar este, para humanizarlo y divinizarlo, no queremos un mundo de progreso tecnológico que nos promete la felicidad del ‘perrillo mascota’. Queremos ser personas libres en busca del sentido de esta vida, del espíritu que nos anima, de Dios, con fe en la Providencia, en nuestro destino eterno.

 

La vida nos trae alegrías y tristezas, aceptaciones y renuncias, días y noches, paz y crueles guerras…, no podemos hacer el avestruz y vivir ignorando una realidad que trasciende de la pura existencia terrenal, nos quedaríamos cortos, miopes, viendo solo lo que queremos y ponemos delante de nuestra nariz para... ocultar otras realidades.

 

No, nadie medianamente consciente acepta ese destino. Jesucristo nos elevó al rango de ‘hijos de Dios’, nos prometió la vida eterna y no nos entregó boletos para el sorteo, nos la prometió a ‘todos los que aman al Creador, a la creación y a sus criaturas, con hechos y no solo con palabras’. La misericordia de Dios alcanza a todos, pero no todos llegarán a participar de su gloria. “Muchos son los llamados y pocos los escogidos”, cuando el velo terrenal se caiga, muchos no se considerarán a sí mismos dignos de participar en la gloria de quien no han conocido en esta vida. Será su eterno remordimiento…

 

Tiene sentido y merece la pena la inocencia de los ‘ingenuos’ a la sabiduría de los charlatanes.