un velo cubre nuestra inteligencia. Un velo de ignorancia, de sensualidad, de soberbia, de poltronería... nubla la vista para distinguir a Dios en medio de nuestro mundo

138 - UN VELO EN NUESTRA MENTE
 

No me resisto a transcribir un texto de Nawal el Saadawi, escritora egipcia, luchadora incansable por los derechos de la mujer. Respondiendo a una pregunta sobre la prohibición del velo en algunos países europeos, comenta:

“Estoy en contra de todos los tipos de velos, especialmente del de las mentes. Y estoy en contra de la desnudez, porque la desnudez y el velo son dos caras de la misma moneda. Las mujeres que van desnudas mandan un mensaje: nuestro cuerpo puede ser expuesto en el mercado. Cuando llevan el velo también están expuestas… pero estoy en contra de prohibir cualquier cosa. Se necesita educación, no leyes que nunca funcionarán: prohibir algo es incitar a ello. Cuando la gente es consciente de qué significa ese velo, entonces deja de llevarlo. No hay solo “velos” religiosos. Por ejemplo, el velo postmoderno es el maquillaje, porque oculta los rasgos. Tampoco me gusta la inconsciencia de la desnudez. En EEUU cuando veo a alguna de mis estudiantes medio desnudas, sobretodo en verano, les digo: “No estáis liberadas, sois objetos sexuales”. La desnudez y el maquillaje son la nueva esclavitud.”

Efectivamente, un velo cubre nuestra inteligencia. Un velo de ignorancia, de sensualidad, de soberbia, de poltronería... nubla la vista para distinguir a Dios en medio de nuestro mundo, a un Dios que viene a descorrer ese velo pero no le dejamos, preferimos caminar por nuestra senda, inconscientemente, maquillando nuestros rasgos, despreciando a quien nos pone ante el espejo de la verdad, subestimando el valor del amor que no esclaviza.

Educación cívica, educación ética, educación moral, entrega en el amor. “Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a otros como yo os he amado” y sigue siendo nuevo, porque en 20 siglos está sin estrenar. Solo la ‘Mujer Vestida de Sol’ ama como su Hijo, libres de toda esclavitud.

El resto de la humanidad no hemos podido quitarnos el velo completamente. Para unos es un velo tupido que tapa todo tipo de inmundicias pestilentes que pululan en el interior de su corazón, para otros tiene cierta claridad que permite vislumbrar el bien, la justicia, la honestidad… pero están cómodamente asentados en el bienestar que da este mundo. Otros luchan con insistencia en quitarlo totalmente, pero siempre queda algo, algún rincón oscuro, no se hace la luz totalmente; pero no cejan y eso les hace acreedores de las alabanzas de Dios, de su perdón, de su constante ayuda. Esos triunfan en esta vida porque aman.

Este es el ‘velo de la mente’ que Nawal el Saadawi rechaza. Para los creyentes en un mismo Dios Creador y Padre, este velo frustra nuestras esperanzas de libertad para vivir como hermanos en una única familia: la familia de los hijos de Dios.