Dios es como es, entra en las cosas humanas saliendo a nuestro encuentro, hablándonos, haciéndonos participes de su misterio de fe mediante la razón, ese gran don que vence la irracionalidad de los ignorantes embaucadores armados hasta los dientes con la mentira y el enredo.

134 - LA OSADÍA DE LOS IGNORANTES

Ha crecido enormemente la osadía de muchos ignorantes: tratan como verdad incuestionable un simple chascarrillo cuando es propicio a sus intereses, hasta le ponen nombre y apellidos y lo publican en grandes titulares para confundir aun más. Intentan revolver las aguas tranquilas de la verdad, inquietando a la gente sencilla, haciéndoles creer que el gran poder que tienen va acompañado de autoridad moral.

Nada más alejado de la realidad.

El poder genera autosuficiencia, engreimiento, dominio sobre las cosas y afán obsesivo de dirigir la libertad de los demás utilizando la mentira, el encubrimiento, las medias verdades... todo a su favor y conveniencia.

Sin embargo, la verdad es objetiva, está en boca de pocos, en el fundamento no en lo anecdótico, en las fuentes verdaderamente sabias no en las especulativas. La verdad está fuera de lo opinable, porque Dios es como es, entra en las cosas humanas saliendo a nuestro encuentro, hablándonos, haciéndonos participes de su misterio de fe mediante la razón, ese gran don que vence la irracionalidad de los ignorantes embaucadores armados hasta los dientes con la mentira y el enredo.

No seamos ingenuos, no caigamos en sus redes, armémonos con la razón y la fe que nos acercan a la verdad. Nuestra victoria es segura y Dios nos brindará una complaciente sonrisa.