5- RAZONES PARA CREER EN DIOS

 

Personalmente, me siento urgido a buscar razones que me demuestren a mí mismo, a mi conciencia, la necesidad de creer en un Ser superior que rige mi destino, hacedor de cuanto existe, y, lo que más me importa, hacedor de cada uno de nosotros, con nuestras peculiaridades personales.

¿Demostrar la existencia de Dios?: no es eso lo que pretendo, ya que ni los teólogos más sabios han sido capaces de demostrarlo fehacientemente. Pero esa no es mi cuestión, yo quiero demostrarme "la necesidad de creer". La Iglesia se fundamenta en la fe en Jesucristo, y yo tengo fe "porque Dios me la ha dado", pero ¿tengo necesidad de la fe en un mundo como el actual?, ¿no se basta el mundo por sí solo?, ¿no es el mundo de hoy una alternativa válida al sueño de "otro mundo mejor"?.

Tengo fe porque Dios me la ha dado. Es un don que he recibido gratuitamente, sin mérito alguno por mi parte, y yo he aceptado libremente. Sin fe, para mí el mundo sería inexplicable, de personas enloquecidas porque nuestra inteligencia se topa con un muro que cierra el paso, el muro de la razón limitada a las percepciones sensoriales y a nuestra capacidad de elucubración y síntesis. Con fe todo tiene sentido. En nuestra vida existen momentos angustiosos en los que el mundo parece un embudo, y nos vamos metiendo en él, cada vez mas estrecho,  no se ven salidas porque nos hemos olvidado de Dios. En ese momento, acudimos a Él y... caen los muros, todo se abre, se expande, se distiende, adquiere una nueva y maravillosa dimensión.

La fe nos hace actuar de otra manera, cara a Dios y no cara a los hombres, ilumina nuestro camino dando luz a las cosas terrenales.

La fe va unida a la caridad, que es el amor a los demás; si no, sería una fe sin obras, una fe muerta.

En muchas circunstancias diarias de un cristiano se ve la mano de Dios; con la oración y los sacramentos se acrecienta el trato y la intimidad con Dios, y en determinados momentos se ve tan clara la presencia de Dios que ya no es fe lo que se tiene -pues la fe se define como creer lo que no se ve-, sino certeza de ir a su lado, seguridad, abandono en sus brazos, aceptación de sus designios.

La odisea mas maravillosa para una persona en este mundo sería buscar y encontrar a ese Ser misterioso que ha creado todo a su manera y que está en todo presente, que no vemos con nuestros ojos carnales pero intuimos con los del alma, que desearíamos conocer, pero no conocemos. Quizá insistiendo en esa búsqueda, tengamos la dicha de que Él nos de la fe. Desde entonces todo seria diferente, adquiriendo otra forma y color, como si se quitase el velo que lo cubría.

La fe en Dios entra por los sentidos: la belleza y perfección de la naturaleza, los sentimientos nobles, el amor... No surge de la nada, hay un Ser excepcional detrás de todo ello que lo crea y lo mantiene. A ese Ser nadie lo ha visto nunca, como dice San Juan, pero se le intuye, se le nota y le delatan sus obras y su debilidad por las criaturas.

Creer significa aceptar una verdad que no se ve, basándose en el testimonio de una persona en la que confiamos. Pedro tiene fe en Jesús: "no obstante, sobre tu palabra echaré la red" le dice después de no haber pescado nada. Jesús aseguró a Tomás que eran más dichosos aquellos que sin ver con los ojos de la carne, tienen sin embargo esa aguda visión de la fe. Por eso les anunció durante la Ultima Cena: Conviene que Yo me vaya. y así los cristianos basaríamos nuestra relación con Dios en la fe.