2- NOS HAN REGALADO UNA VIDA

Gratuitamente, sin contar con nosotros, ¡una agradable sorpresa!. Tampoco hemos elegido el lugar donde nacer, ni los padres, ni la familia, ni la época histórica, ni nuestro físico, ni nuestra psicología, ni nuestras perfecciones, ni nuestros defectos, ni nuestra forma de ser, ni nuestro destino... ¿Alguien eligió por nosotros todas estas cosas?. Ese Alguien nos ha dado la vida, nos la ha montado, y quiere que seamos coautores de nuestra vida con El. Nuestros padres han colaborado, pero no han elegido. Sin embargo nos han educado para hombres y mujeres de bien, hasta poder ejercer nuestra libertad con plenitud en el impulso que damos cada día a la vida, a nuestra vida.

El mundo se nos ha puesto delante, y con nuestra percepción, primero infantil, luego adulta, lo hemos asumido y hemos ido creando el nuestro, que con mas o menos acierto es en el que vivimos, del que estamos orgullosos o debiéramos estarlo y el que intentamos mejorar. Este mundo forma parte de nuestra vida, que hemos recibido y es la única que tenemos.

¿Alguien mas forma parte de nuestra propia vida?. El Autor de la vida nos deja libres para vivirla, para que le pongamos nuestro sello personal y hagamos de ella nuestra "obra de arte", eligiendo los actores que intervendrán en esta representación, en un mundo que, nos guste o no, tenemos que compartir con otros para no convertir esta obra en un monologo, en un dialogo con nosotros mismos.

Aquí comienzan los problemas, el reto, la tragedia, la verdad, aquí deben terminar las indecisiones.

Debemos levantar el vuelo y no quedarnos pegados al suelo.

Nos han regalado una vida, ¿vamos a poner en discusión lo que hemos recibido? No, aceptarlo como el tesoro mas preciado, la sorpresa más agradable. Conservarla, investigarla, mejorarla, agradecer siempre este magnifico regalo, totalmente inmerecido... ¿Que ocurriría si nos quitasen el sol que da luz y calor a toda criatura animada e inanimada?, nos quedaríamos helados y en la mas profunda oscuridad. Pero hemos recibido también una inestimable ayuda divina que nos fortalece y nos hace inexpugnables. Parafraseando a san Bernardo: ¿que ocurriría si desapareciese del firmamento nuestra luz del alma, la Virgen María? Quedaríamos desvalidos, nuestra alma estaría a merced de las mundanas tormentas existenciales. Valioso es el soporte físico, mas valioso el del espíritu.

Pero, "estamos demasiado atareados". Esta vida que hemos forjado nos absorbe, se hace difícil levantar el vuelo, para eso hay que estar mas ligero y..., hemos llenado la vida, no cabe duda, de empresas interesantes, rentables, con prestigio, de tareas que ilusionan, satisfacen y recompensan. El amor, los hijos, el trabajo profesional, la familia, los amigos..., pero ¿que pasa con nosotros, con nuestro tiempo?.