18- COMPAÑERO INSEPARABLE

 

 

! Que misterio más entrañable ¡

 

Dios está en nuestro ser, en todo el ser, habitando en nuestra alma, si le dejamos estar, si le hacemos sitio y le tratamos como Él nos trata a nosotros, con un inmenso Amor. También está con los pecadores, pero no habita en ellos como lo hace en un alma en gracia que le ha recibido en la Sagrada Comunión y le acoge en su intimidad. En los pecadores está suplicante, pidiendo al menos una mirada, mendigando un trozo de nuestro afecto, por poco que sea, y cuando se lo concedemos Dios se vuelca con nosotros, como el Buen Pastor con la oveja descarriada que quiere volver al redil. Su amor no tiene límites, cabemos todos, de nadie se olvida por muy descarriado que esté y en nada le corresponda, espera nuestra conversión, con una paciencia infinita para poder habitar en nuestra alma, que es su casa, un lugar entrañable para Él si nosotros la cuidamos con esmero y no permitimos que el pecado la destroce haciendo imposible la estancia de Nuestro Dios. De la misma forma que cuidamos nuestra casa, nuestro hogar, debemos cuidar la de Dios, su hogar, y de nosotros depende. Sabemos que Él siempre nos ayuda con su perdón a tener limpia nuestra alma con el sacramento del Perdón, una y mil veces, siempre que la tentación nos venza.

 

David se da cuenta avergonzado que mientras él vive en una casa de cedro, el arca de Yahvé esta en una tienda de lona, y decide construirle un templo. ( 2º libro de Samuel, 7-2)

 

Nuestra alma es el templo de Dios; tenemos que mantenerlo limpio, puro, no alojando en él cosas mundanas indignas de todo un Dios que nos quiere hasta este límite. Es un gran compromiso, pero tenemos que aceptarlo si decidimos seguir a Jesús, Él se nos vuelca, y nosotros ¿no vamos a responderle?. Tenemos toda su amorosa ayuda.

 

En una entrevista concedida a la prensa, Bono, famoso roquero del grupo U2, contesta al descreído y escéptico entrevistador: "Es un concepto impactante la idea de que el Dios que creó el Universo podría estar buscando compañía, una verdadera relación con personas,..." todo un Dios buscando el amor y la compañía de los hombres. Después, Bono habla del perdón que eleva al hombre a la dignidad de Dios: la Gracia de Dios " la Gracia, el amor interrumpe la consecuencia de tus acciones, lo que en mi caso realmente son buenas noticias porque yo he hecho muchas estupideces".

 

Uff... que fuerte. Bono dice que es impactante que todo un Dios esté buscando compañía entre nosotros. Y como Él todo lo puede, quiere meterse en cada uno de nosotros. Yo lo noto en mí interior, pero... llevo toda la vida haciendo gansadas y... me da vergüenza lo que pueda pensar, pues soy débil, flojo, cobarde, de no fiar,...¿habrá tenido conmigo un "lapsus" al crearme y le he salido así?. Pienso que todos somos de una pasta parecida, lo malo es que queremos aparentar otra y a Dios eso no le cuela.

 

De todas formas, Él nos quiere así, como somos y es una gozada no tener que disimular nada. Y si hemos hecho estupideces, como Bono, esas, con nuestro arrepentimiento, se han borrado de la mente de Dios, para siempre, como si nunca hubiésemos hecho nada malo. Es decir, que hemos enternecido el corazón de Jesús y como a la Magdalena "anda y no peques más", lo pasado es pasado, a comenzar otra vez…. pero el mundo me atrapa, es tan "fuerte" vivir la vida "a tope" que parece que Dios no cabe aquí. Estando como está con cada uno de nosotros, pasamos de Él con mucha facilidad, al menos yo. No queremos que se meta en nuestros asuntos y, en fin, terminamos en un mar de confusiones. Yo tengo un desengaño por aquí y una bronca por allí, y parece que todo se me desmorona. No encuentro razones y teniendo a Dios conmigo, al menos sé que podríamos buscarlas, Él y yo. Quisiera creerlo así. Todo es cuestión de buscarlo de quererlo, de "rozarlo" y darle curro en nuestros asuntos, de conseguir que esté a gusto con nosotros.

 

"Deseo, Señor, que en mi humilde morada, te refugies como lo hacías en Betania, con Lázaro, María y Marta, y así, poder ver tu rostro, contemplar tus gestos, oír tus palabras como ellos, extasiado, absorto, sin nada que me distraiga de ti ".